lunes, 28 de octubre de 2013

Un cementerio al estilo de Homero.



El sábado pasado acabamos una sesión más de las visitas nocturnas al cementerio de Palma y tuve la sensación de estar viviendo con Carlos Garrido, y el fantástico equipo que compone el espectáculo, una experiencia homérica.

Como sacada de una leyenda de la mitología clásica nos encontramos primeramente en las puertas de las tierras de los muertos, el Hades. Nuestro Cerbero particular se encarga de mediar la entrada y salida de los visitantes que, aunque no es un can de tres cabezas, lo conforman tres personas distintas, que al igual que el perro de Hades negaba la entrada de los vivos al inframundo, nuestro trío de porteros se encargan de confirmar las reservas previas, cobrar la entrada y dejar pasar al camposanto a quien haya cumplido los requisitos.

Una vez que las personas disponen de su entrada se acercan al director del recorrido, Carlos Garrido, que por momentos se convierte en una especie de Caronte, y como si la entrada fuera el óbolo que las almas debían tributar al barquero, les guía entre sepulcros a través del espacio y el tiempo.

Una figura que aparece en algunas culturas y mitologías, tal como explica Garrido en la introducción del recorrido, es la del psicopompo, el "guía de las almas". Este papel, que en la mitología griega era desempeñado ocasionalmente por Hermes, en nuestro inframundo particular, es desempeñado por la actriz Laura Dalmau, que, fácilmente confundible con un espectro, se encarga de acompañar a los visitantes en la aventura nocturna.



Por otro lado no es de extrañar que cerca del final del recorrido nuestro actor Enric García nos relate la bajada a los infiernos de Dante Alighieri antes de entrar en las catacumbas, territorio que sí que parece parte de otro mundo.

Acompañados por la guitarra de Pep Toni Brotons la gente recorre los pasadizos subterráneos donde el mundo exterior no tiene valor para salir en lo que podría ser una imagen de los Campos Elíseos, ese ficus legendario que casi podría ser tan antiguo como las historias que ahí se narran.


Avanzando un poco más se acaba el recorrido con la música y voz de Mariona Forteza que muy perfectamente podría ser la diosa Perséfone en una encarnación inocente y benévola, que permite, con una canción emotiva, marchar de este mundo onírico y espiritual a todo visitante que haya querido adentrarse en nuestra singular visión del averno.





1 comentario:

  1. Muy interesante, a ver si algún dia podemos unirnos a una visita.

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