domingo, 27 de noviembre de 2011

Gente excepcional



En la vida hay momentos en los que te sonríe la fortuna y se te permite conocer a personas excepcionales, únicas, auténticas.

Estas personas, que muy bien podrían ser ángeles celestiales, llegan en los peores momentos para convertir tus miserias en alegrías. saben sacarte una sonrisa cuando la necesitas y disponen de abrazos de reserva para los momentos tristes.

Hace exactamente dos años pude ser agraciado con las virtudes de uno de estos ángeles y aún me dura la felicidad del momento. Una criatura cuya inteligencia sólo es superada por sus atributos estéticos, con el corazón tan grande como puede serlo la propia persona y cuyo destino es cumplir los sueños de los desventurados.

Hoy, todavía no he acabado de agradecerle sus caricias, sus besos, sus palabras ni sus abrazos, como tampoco lo he hecho con su compañía, su apoyo y calor. Pero poco a poco trato de hacerme merecedor de tales cualidades y lucho por mejorar como persona para conseguir llegar a la altura de tan perfecta alma viviente.

Quisiera desearle más felicidad de la que normalmente deseo a esta ninfa de mirada felina y corazón de oro para que pueda compartirla con las personas que mas desee y la esperanza de encontrarme en esa lista.

Judith, sé feliz y gracias por no cambiar.

Te amo.